El Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) contará con un plan de viabilidad que implicará una reducción de aquellas líneas de investigación que no tengan un beneficio directo para la sociedad o que no sean capaces de financiarse por ellas mismas.
Durante la rueda de prensa posterior al pleno del Consell, el conseller de Sanidad, Luis Rosado, garantizó ayer que la Generalitat mantendrá su apoyo a las líneas de investigación que consideran «prioritarias» y anunció la concesión de una subvención de 4,6 millones de euros para este centro.
Rosado expresó su deseo de que la dirección y el comité científico del centro se replantee la dimisión que presentó hace unos días por la situación económica en la que se encuentra el instituto y añadió que el plan de viabilidad que está elaborando su departamento también prevé distintas medidas para rentabilizar el uso del edificio.
En este sentido, indicó Rosado, se prevé el traslado a las instalaciones del CIPF, construido en el año 2000, de todas aquellas fundaciones, dependientes de la Generalitat, dedicadas a la calidad y a la investigación, con lo que se pretende que éste se convierta en un «referente» en la investigación biomédica.
Las líneas de investigación que dejarán de recibir subvenciones serán aquellas que, según el criterio de la Agencia de Evaluación y Prospectiva del Ministerio de Ciencia e Innovación, «no producen algún beneficio científico» y que además «no son capaces de autofinanciarse».
«No podemos apoyar aquellas líneas de investigación que no pueden producir nada positivo para la sociedad», señaló el conseller.
Preguntado sobre los recortes en las ayudas de la Generalitat y los despidos, recordó que esos recortes obedecían a las «medidas de austeridad» y que si se ha despedido a profesionales es porque «ha cesado» la investigación en la que trabajaban.
El conseller agregó que el Consell seguirá reivindicando al Ministerio de Ciencia la ayuda de 1,7 millones de euros para el desarrollo de un programa de medicina regenerativa.
abc.es
